Un brindis
Lo cierto es que dejé que la imaginación jugase un poco conmigo, pero por un momento oí las ventanas golpearse. Como cuando él se colaba en mi casa, en mi cuarto, casi imperceptible para deslizarme un beso. Al principio era hermoso, divertido. A veces me despertaba y él estaba allí, mirándome dormir. A veces parecía estar viendo a una mismísima diosa. "Ven, duerme conmigo.." Pero él nunca tenía sueño por las noches, probablemente era cuando más vivo se sentía, en su oscuridad, en el luto que la tierra nos guardaba, en el rato que,el decía, Dios nos había negado a los humanos para poder campar a sus hanchas. Y sólo dos tipos de personas se atrevía a transgredir las propiedades agenas, sólo dos tipos de personas: las putas y los locos. "Y los panaderos!" Me reía yo divertida. "Pero hay que estar loco para ser panadero, cheri, o tú podrías evitar comerte todo ese pan a las cinco de la mañana?"Y al final tenía razón. Las putas y los locos, eran losúnicos que escapaban al silencio de aquellos que duermen.
El estaba loco. Yo pequé a manos llenas.
Y entonces ya no era tan divertido cuando él entraba por la ventana. Entonces se volvía aterrador: despierta, despierta, no puedes dormir, cómo eres capaz de dormir? Te dá igual, dime? Te dá igual? No ves lo que has hecho? Cómo puedes dormir, maldita.. Varias noches, varias noches sin dormir. Variasnoches llorando. Varias noches en que amanecía con la cara demacrada y enrojecida, cansada, astiada, avatida. Odiándome, odiándolo, culpando a terceros, culpando al mundo. Culpando a Dios y a su maldita noche. Qué pesadillas no tube entances, despierta? Pero le eché tierra y todo se amainó, todo quedó oculto bajo una sonrisa melancólica.
A noche, cuando sobresaltada creí oírlo recordé cómo finalizó todo. Cómo cambié el agrio recuerdo, la pesada culpa, por una cicatriz ostentosa y ya cerrada. Cómo me ayudaste a empezar un tramo nuevo,mi vida, borrón y cuenta nueva con un vaso de zumo de naranja.
Por eso no podía brindar con otra cosa esta noche. Por tus besos, por el mundo que me recordaste que existía, por lalibertad que yo misma me negara.. Por lo momentos felices que, un día, creí que serían imposibles sin él, engañámdome y que hoy me das a cambio de nada.
No hay para siempre. Pero hay hoy.
Por tí, por mí. Hoy.
Chin chin.


1 Comments:
A veces uno bebe un trago de zumo de naranja, y se encuentra en el paladar una sensación agria. Es sinónimo, generalmente, de que falta maduración en las naranjas. Es esa maldita época. Pero sin que ello signifique que son malas, aceptamos de buena gana ese tan nutritivo brevaje.
En ese momento, la contrariedad del paladar se mezcla con el bienestar que da el notar un líquido fresco esófago hacia abajo. Un frescor que nos hace confiar en que -algún día- las naranjas de la frutería estarán completamente maduras.
Y hasta esas naranjas tan ágrias, las compañeras de las pobres sacrificadas, irán madurando también en su propia bolsa. Todo se acaba endulzando para recordarte cuan importante es confiar en las cosas.
Al final del año, e incluso al final de la vida, el compendio general, nos dice que el zumo nos gusta. Que es dulce, y que todo ha valido la pena....
Por tí.
Publicar un comentario
<< Home