miércoles, enero 28, 2009

Un pedazo de "Rayuela" de sol

No estábamos enamorados. Hacíamos el amor con un virtuosismo desapegado y crítico, pero después caíamos en silencios terribles y la espuma de los vasos de cerveza se iba poniendo como estopa, se entibiaba y contraía mientras nos mirábamos y sentíamos que eso era el tiempo. La Maga acababa por levantarse y daba inútiles vueltas por la pieza. Más de una vez lavi admirar su cuerpo en el espejo, tomarse los senos con las manos como dos estatuillas sirias y pasarse los ojos por la piel en una lenta caricia. Nunca pude resistir el deseo de llamarla a mi lado, sentirla caer poco a poco sobre mí, desdoblarse otra vez después de haber estado tan sola y tan enamorada frente a la eternidad de su cuerpo.
J. Cortázar.

1 Comments:

At 9:10 a. m., Blogger Edu said...

Bellos parrafos, en semantico texto.
Un Saludo.

 

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