Un pedazo de "Rayuela" de sol
No estábamos enamorados. Hacíamos el amor con un virtuosismo desapegado y crítico, pero después caíamos en silencios terribles y la espuma de los vasos de cerveza se iba poniendo como estopa, se entibiaba y contraía mientras nos mirábamos y sentíamos que eso era el tiempo. La Maga acababa por levantarse y daba inútiles vueltas por la pieza. Más de una vez lavi admirar su cuerpo en el espejo, tomarse los senos con las manos como dos estatuillas sirias y pasarse los ojos por la piel en una lenta caricia. Nunca pude resistir el deseo de llamarla a mi lado, sentirla caer poco a poco sobre mí, desdoblarse otra vez después de haber estado tan sola y tan enamorada frente a la eternidad de su cuerpo.J. Cortázar.


1 Comments:
Bellos parrafos, en semantico texto.
Un Saludo.
Publicar un comentario
<< Home