jueves, enero 01, 2009

De princesas y tacones o La noche de findaño.

La media de edad ayer noche en los garitos que normalmente frecuento, era notablemente más alta. Esto puede deberse, bien a que los puretas se obliguena rejuvenecerse en nochebuena o bien a que los atuendos de algunas princesitas, en su afán por "abraiar" caigan en la "adulted" o como se dice en mi casa, parezcan un poco reviejas. Lo qu eno faltaba era negro y blanco a discrección, mucha elegancia y mucho tacón. Pero tacón sólo hasta cierta hora de la noche, pongamos 4 horas después de avandonar el hogar. Ya que posteriormente, un poco más tarde de las 6 y media de la mañana, ya no había zapatos de tacón sino pies descalzos, caras de displecer, caballeros andantes sosteniendo señoritas y dolor, mucho dolor. Y recuerdo que en nuestra embriaguez Silvia y yo gritamos a aquellas mujeres abnegadas en su silente sacrificidio lo que era obvio en sus expresiones: cómo duele! eh? Y recuerdo también el odio en sus miradas. Pero la culpa no era nuestra (bueno tal vez literalmente sí un poco y de nuestra amiga estrella galicia) sino suya, y, en última instancia, de la sociedad.
¿Por qué las mujeres usamos tacones? Lo reconozco, yo algunas veces los uso, y muchas de estas veces superan mis posibilidades como portadora de tal calzado. Y aunque no las superen, el tiempo de utilización o la lluvia no suelen ayudar a mi pericia como portadora. Y es cierto que se obtiene una especie de placer al mirarse al espejo y descubrirse 5 o 10 centímetros más alta. Con las piernas largas y esbeltas. Porque eso es lo que llama en un buena mujer, especialmente cuanto más experimentado es el macho en cuestión. Et voilá, el martirio machista.. Pero lo cierto es que "ellos" no son personas agenas, son nuestras parejas (o aspirantes a) y queremos verlos contentos y que nos aprecien. Aunque ello quiera decir andar de puntillas. Supongo que será una cuestión de edad y de búsqueda terminada, del aprecio más allá de lo corporal. Aun así, a veces, con nostalgia, cuando queremos recordar cómo era ser hermosas, nos pondremos tacones. Y entonces no será para ellos, sin no que será para nosotras mismas.
Y mientras, para eso están las tiritas.

1 Comments:

At 1:03 a. m., Anonymous Anónimo said...

feliz 2009

 

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